
Quien fue YIP?
Para quienes no le conocieron, una breve síntesis de esa persona por quien nuestro equipo lleva su Nombre:
Yasser Igdaly Pérez Flores, nació el 02 de febrero de 1984, llenando de alegría y satisfacción la vida de aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerle, de tratar con él, de ser su amigo, su compañero… su hermano.
Quienes le conocimos solo podemos decir que el tiempo que estuvo entre nosotros fue suficiente para mostrarnos su calidad humana, su profundo deseo de dar de si mismo a otros para verles feliz.
Fue un muchacho lleno de vigor, tuvimos el privilegio de tener entre nosotros a ese amigo lo bastante fuerte para saber cuando era débil y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sentía miedo; a un ser que se llenó de orgullo y aprendió a ser inflexible en la derrota; un ser honrado, honesto, respetuoso de los demás, humilde y magnánimo en la victoria.
Un compañero que nunca dobló la espalda cuando debió erguir el pecho, que supo conocer a Dios y conocerse a sí mismo, piedra fundamental de todo conocimiento.
Un hermano, que con la ayuda de Dios y su familia supo conducirse no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los retos, en donde aprendió a sostenerte firme en la tempestad y a sentir compasión por los que fallan porque siempre tomaba en cuenta que el también muchas veces había fallado y siempre tuvo a su lado quien le tendiera la mano y le ayudara a erguirse para continuar.
Un hijo cuyo corazón fue diáfano, cuyos ideales fueron altos, que aprendió a dominarse a sí mismo antes de pretender dominar a los demás; un hijo que aprendió a reír, pero que también supo llorar; que tomó en cuenta su pasado para avanzar hacia el futuro.
Cuanto admiramos tu suficiente sentido de buen humor, de modo que fuiste siempre serio y humilde para recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza, todo eso te permitió tener el valor de SUPERARSE, de prodigar a tus amigos los buenos consejos, pensamientos y cualidades que siempre nos harán recordarte… Aquel 24 de Octubre de 2003 en que fue inevitable tu partida, dejaste un gran vacío en nuestras vidas, sin embargo tuvimos fuerzas para atrevernos a susurrar:
Yasser Igdaly Pérez Flores, nació el 02 de febrero de 1984, llenando de alegría y satisfacción la vida de aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerle, de tratar con él, de ser su amigo, su compañero… su hermano.
Quienes le conocimos solo podemos decir que el tiempo que estuvo entre nosotros fue suficiente para mostrarnos su calidad humana, su profundo deseo de dar de si mismo a otros para verles feliz.
Fue un muchacho lleno de vigor, tuvimos el privilegio de tener entre nosotros a ese amigo lo bastante fuerte para saber cuando era débil y lo bastante valeroso para enfrentarse consigo mismo cuando sentía miedo; a un ser que se llenó de orgullo y aprendió a ser inflexible en la derrota; un ser honrado, honesto, respetuoso de los demás, humilde y magnánimo en la victoria.
Un compañero que nunca dobló la espalda cuando debió erguir el pecho, que supo conocer a Dios y conocerse a sí mismo, piedra fundamental de todo conocimiento.
Un hermano, que con la ayuda de Dios y su familia supo conducirse no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los retos, en donde aprendió a sostenerte firme en la tempestad y a sentir compasión por los que fallan porque siempre tomaba en cuenta que el también muchas veces había fallado y siempre tuvo a su lado quien le tendiera la mano y le ayudara a erguirse para continuar.
Un hijo cuyo corazón fue diáfano, cuyos ideales fueron altos, que aprendió a dominarse a sí mismo antes de pretender dominar a los demás; un hijo que aprendió a reír, pero que también supo llorar; que tomó en cuenta su pasado para avanzar hacia el futuro.
Cuanto admiramos tu suficiente sentido de buen humor, de modo que fuiste siempre serio y humilde para recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza, todo eso te permitió tener el valor de SUPERARSE, de prodigar a tus amigos los buenos consejos, pensamientos y cualidades que siempre nos harán recordarte… Aquel 24 de Octubre de 2003 en que fue inevitable tu partida, dejaste un gran vacío en nuestras vidas, sin embargo tuvimos fuerzas para atrevernos a susurrar:
"No viviste en vano, sembraste la semilla en todos aquellos que te amamos y que hoy añoramos tu inolvidable recuerdo"


1 comentario:
Muy bueno! me gusta mucho que hablen de mi friend, mi brother, para que otros recuerden lo nice que fue con nostros y no olbidemos
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